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jueves, 7 de marzo de 2013

107 aniversario del nacimiento del Dr. Ramón Carrillo


Hoy, 7 de marzo se cumplen 107 años del nacimiento del Dr. Ramón Carrillo. Para los patriotas y mujeres y hombres del pueblo sus ideas siguen vigentes. Algunas de sus frases muestran esa actualidad.
Muchos lo citan en sus discursos pero los gobiernos, incluso aquellos que dicen tener su misma filiación política, jamás volvieron a aplicar sus ideas.
Como ejemplo de lo realizado en el período en que se ocupó de la salud en la República Argentina, enumeramos algo de la obra del Dr. Carrillo frente a esta cartera de Salud Pública. Llevó a cabo acciones sin parangón hasta nuestros días.
Aumentó el número de camas existentes en el país, de 66.300 en 1946 a 132.000 en 1954. Erradicó, en sólo dos años, enfermedades endémicas como el paludismo, con campañas intensas. Hizo desaparecer prácticamente la sífilis y las enfermedades venéreas. Creó 234 hospitales o policlínicos gratuitos. Disminuyó el índice de mortalidad por tuberculosis de 130 por 100.000 a 36 por 100.000. Terminó con epidemias como el tifus y la brucelosis. Redujo el índice de mortalidad infantil del 90 por mil a 56 por mil.
Repasando algunas de sus palabras, cualquier hombre de nuestra Patria comprenderá que esta política de salud que él proponía no se aplica ni se aplicó después de él.
Sus Obras Completas siguen sin reeditarse. De tal manera se niega a las nuevas generaciones el conocimiento de sus ideas y sus hechos. Los responsables de que esto ocurra saben porqué. Tenemos la íntima convicción de que esto ocurre porque (como con otros patriotas ocultados de nuestra historia) los protagonistas del presente no resisten la comparación con Ramón Carrillo. Algunos se visten de progresismo y lo citan en encendidos discursos pero la realidad sanitaria de nuestro pueblo demuestra que no tuvieron ni tienen la intención de continuar su camino.
A continuación transcribimos algunas de sus palabras (ideas y hechos). Más abajo transcribimos también un extenso párrafo del libro (de imprescindible lectura) Ramón Carrillo. El hombre... El médico... El sanitarista escrito por su hermano Arturo.

“Estoy decidido a que, Dios mediante, los hospitales argentinos no sean sólo casas de enfermedad, sino casas de salud, de acuerdo con la nueva orientación de la medicina, la cual tiende a evitar que el sano se enferme, o a vigilar al sano para tomarlo al comienzo de cualquier padecimiento cuando éste es fácilmente curable.
En otros términos, trataremos primero de transformar los hospitales -que actualmente son centro de cura-, en centros de medicina preventiva; y luego, en una segunda etapa, cuando se organicen las obras complementarias de higiene, de asistencia y recuperación social, para que sean verdaderos centros de salud.”

“Mientras los médicos sigamos viendo enfermedades y olvidemos al enfermo como una unidad biológica, psicológica y social, seremos simples zapateros remendones de la personalidad humana."

"Debemos pensar que el enfermo es un hombre que es también un padre de familia, un individuo que trabaja y que sufre; y que todas esas circunstancias influyen, a veces, mucho más que una determinada cantidad de glucosa en la sangre. Así humanizaremos la medicina."

"En una sociedad no deben ni pueden existir clases sociales definidas por índices económicos. El hombre no es un ser económico. Lo económico hace en él a su necesidad, no a su dignidad."

"Todos los hombres tienen igual derecho a la vida y a la salud."

"De nada sirven las conquistas de la técnica médica si ésta no puede llegar al pueblo por los medios adecuados."

"Los problemas de la Medicina como rama del Estado, no pueden resolverse si la política sanitaria no está respaldada por una política social. Del mismo modo que no puede haber una política social sin una economía organizada en beneficio de la mayoría." "Solo sirven las conquistas científicas sobre la salud si éstas son accesibles al pueblo."

'Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas.'

Ramón Carrillo murió lejos de la Patria y en la mayor pobreza; así se expresaba en la ultima carta a su amigo, el periodista Segundo Ponzio Godoy:

Mi querido Ponzio:
Yo no sé cuánto tiempo más voy a vivir, posiblemente poco, salvo un milagro. También puedo quedar inutilizado y sólo vivir algo más. Ahora estoy con todas mis facultades mentales claras y lúcidas y quiero nombrarte el albacea de mi buen nombre y ho­nor. Quiero que no dudes de mi honradez, pues pue­des poner las manos en el fuego por mí. He vivido gal­gueando y si examinas mi declaración de bienes y mi presentación a la Comisión Investigadora, encontrarás la clave de muchas cosas. Vos mismo intuiste con certe­za lo que pasaba en mí y me ofreciste unos pesos. Por pudor siempre oculté mis angustias económicas, pero nunca recurrí a ningún procedimiento ilícito, que esta­ba a mi alcance y no lo hice por congénita configura­ción moral y mental. Eran cosas que mi espíritu no po­día superar.
Ahora vivo en la mayor pobreza, mayor de la que nadie puede imaginar, y sobrevivo gracias a la caridad de un amigo. Por orgullo no puedo exhibir mi miseria a nadie, ni a mi familia, pero si a un hermano como vos, que quizás (conociéndome) puedas comprenderme.
No tengo la certeza de que algún día alcance a defenderme solo, pero en todo caso si yo desaparezco, queda mi obra y queda la verdad sobre mi gigantesco esfuerzo donde dejé mi vida.
Esta obra debe ser reconocida y yo no puedo pasar a la historia como un malversador y ladrón de nafta. Mis ex colaboradores conocen la verdad y la severidad con que manejé las cosas dentro de un tremendo mundo de angustias e infamias. Ellos pueden ayudarte.
Mi capacidad de trabajo está muy reducida; vivo como médico rural en una aldea. Ahora de nuevo me quedé sin puesto, pues la Compañía donde actuaba le­vantó campamento. A mí, poco a poco, se me han ce­rrado las puertas y no pasa un día que no reciba un golpe. Poco a poco mi organismo ha comenzado a desintegrarse definitivamente. He aceptado todo con la resignación que me es característica. No tengo odios y he juzgado y tratado a los hombres siempre por su lado bueno, buscando el rincón que en cada uno de nosotros alberga el soplo divino.
El tiempo y solo el implacable tiempo, dirá si tuve razón o no al escribirte esta carta, ya que en el hori­zonte de mis afectos, no veo a nadie más capaz que vos de tomar esta tarea cuando llegue el momento, que llegará, cuando las pasiones encuentren su justo nivel.
Belém do Pará, 6 de septiembre de 1956.
Ramón

La personalidad del hombre y sus ideales
Por Arturo Carrillo [Del libro (de imprescindible lectura) Ramón Carrillo. El hombre... El médico... El sanitarista]

El hombre
Nuestra intención es destacar la natural forma de ser y pensar de Ramón, así como su inteligencia y creatividad. Tenía muy claro que sus conocimientos debían estar al servicio de la gente y en primer lugar de los más necesitados: por ello se imponía exagerada actividad intelectual, para plasmar en el papel y luego en los hechos sus ideas creativas.
Este comportamiento, muchas veces obsesivo, lo volcó por ejemplo a la organización de la Cátedra de Neurocirugía así como el Instituto para la formación de neurocirujanos. Esta conquista gratificó su vocación docente.
Miraba a sus semejantes por el lado bueno y era fácil ser su amigo. Nunca se enojaba con nadie, salvo con él mismo.
Sensato y sensible, en todo lo que realizaba intentaba ayudar humanitariamente, utilizando a la vez sus profundos conocimientos científicos. Un ejemplo de sensibilidad emocional y honesta conducta se trasunta en su última carta, escrita a su amigo Ponzio unos días antes de padecer el infarto cerebral que lo llevó a la muerte.
La febril actividad que desplegó fue una lucha contra el tiempo; tenemos la seguridad que presentía que su vida sería corta...

La infancia provinciana
Nació el 7 de marzo de 1906 en la ciudad de Santiago del Estero, en la casa familiar ubicada en la calle Córdoba número 49, a dos cuadras de la Plaza Libertad.
Era hijo de don Ramón Carrillo, profesor (docente egresado de la Escuela Normal de Paraná), periodista y político (tres veces diputado provincial) y de doña María Salomé Gómez Carrillo.
Era el mayor de los once hermanos que componían el resto de la familia. Su bisabuelo, don Marcos Carrillo, había sido un oficial español que cayó prisionero del General Manuel Belgrano en la batalla de Salta. Posteriormente, en 1819, fue liberado y se casó con doña Ascensión Taboada, para radicarse finalmente en la ciudad mediterránea. Así comenzó la estirpe Carrillo de la que nacería Ramón.
Realizó sus estudios primarios en la Escuela Normal "Manuel Belgrano", de la precitada ciudad. Fue un alumno corriente hasta que rindió en carácter de libre los grados quinto y sexto; ello le permitió adelantarse e ingresar al Colegio Nacional de Santiago del Estero a la edad de doce años. Durante esta etapa publicó una monografía histórica, "Juan Felipe Ibarra: su vida y su tiempo", con la que ganó una medalla de oro, premio instituido por las "Damas Patricias" de su provincia (1922); contaba dieciséis años de edad. Poco después presentó otro trabajo, "Glosa de los servidores humildes", en el cual se vislumbra su idea de la necesidad de protección de la vejez. En 1923, a los diecisiete años, egresó como Bachiller con medalla de oro.
Fue desde siempre lector tenaz y persona estudiosa, pero eso no le impedía ser comunicativo y sociable: disfrutaba de los ocios correspondientes a su edad, junto con sus amigos. En lo que respecta a su familia, compartía junto a sus padres la responsabilidad de educar a sus hermanos.

Su formación médica y científica
En 1924 se dirigió a Buenos Aires, impulsado por su vocación por la medicina; ingresó a la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires a la edad de dieciocho años. En 1927 obtuvo por concurso el cargo de practicante en el Hospital Nacional de Clínicas, situación que duraría hasta 1929. Durante esos años tuvo de compañeros a estudiantes que posteriormente sobresalieron en el mundo de las ciencias médicas. Entre otros, cabe mencionar a los doctores Dickmann, Solanet, Piñero, Rezzano, Marottoli, Rothman y Jeanmaire.
A los veintitrés años de edad, en 1929, se recibió de médico, con medalla de oro por sus notas: diecinueve sobresalientes y ocho distinguidos. Por Tesis de Doctorado le fue entregado el "Premio Facultad".
El Profesor Dr. Jose Arce ofició de "Maestro" y amigo en el Instituto de Clínica Quirúrgica. En dicho lugar también se relacionó con el Dr. Manuel Balado y tomó contacto con la neurocirugía, especialidad a la que se dedicó de lleno, convirtiéndose primero en uno de los discípulos del Dr. Balado y luego en su colaborador más allegado. Durante este período inició sus primeros trabajos basados en la técnica ideada por el Dr. Balado (yodoventriculografía) y publicó sus dos primeros trabajos profesionales, iniciando una serie de publicaciones sobre este original procedimiento que luego culminaría en su obra de doctorado. Como ya se recordó antes, esta obtuvo el premio "Facultad", por concurso: mereció mención especial en el premio de "Ciencias" del año 1928. Completó su formación en la especialidad con el Profesor Argañaraz, estudiando neurooftalmología, y con el Profesor Elíseo Segura para clínica otoneurológica, ambas vinculadas a la cirugía neurológica.
En 1930, sobre la base de sus antecedentes, obtuvo la beca universitaria reglamentada por la "Ordenanza Butti" para realizar estudios de postgrado, los que eligió llevar a cabo en Amsterdam con Ariens Kappers y Brouwer; en París, con Guillain; y en Berlín con Carl Vogt, especializándose en neuropatología. Fueron tres años intensos de investigación sobre esclerosis cerebral, polineuritis experimental, mecanismo de las impregnaciones, técnicas de coloración del tejido cerebral y estudios sobre anatomía comparada. En octubre de 1932, pese a sus escasos veinticuatro años, Ramón participó muy activamente en el Primer Congreso de Neurología, en Berna, Suiza. Mientras tanto observaba atentamente la escena sociopolítica europea. En 1933, 1934, 1935 y 1936 prosiguió sus investigaciones sobre histología del sistema nervioso, con Ramón y Cajal y Pío del Río Hortega.
A su regreso de Europa, a fines de 1933, los doctores Arce y Balado le confiaron de inmediato la organización del Laboratorio de Neuropatología del Instituto de Clínica Quirúrgica, lo que pudo ejecutar dividiendo su tiempo entre la neurocirugía a la mañana y el laboratorio a la tarde. Durante ocho años trabajó "full-time" en estas actividades, pues no tenía consultorio privado. Es decir que durante todos esos años posteriores a su graduación se dedicó exclusivamente a la investigación y estudio de las materias básicas de su especialidad y a la elaboración de numerosos trabajos científicos, de la misma orientación, manteniendo estrecha relación e intercambios de informaciones profesionales con los investigadores de la escuela neurobiológica argentina en el Hospital de Alienadas y el Hospicio de la Mercedes, luego hospitales Moyano y Borda. Nunca, ni siendo ministro, dejó de visitarlos e interesarse por sus investigaciones, y hasta con aumentada vigilancia cuando quien escribe este libro fue segundo jefe del Laboratorio del Hospicio, dirigido entonces por el Dr. Braulio Moyano.
Alternaba por esos años su formación científica con una sólida actividad humanista, cultural y política. Sin descuidar sus estudios, "vive la bohemia literaria y filosófica de los cafetines de Buenos Aires". Leía a Enrique Banchs, Jose Pedroni, Horacio Quiroga y Leopoldo Lugones; se relacionó con Armando y Enrique Santos Discépolo; entabló entrañable amistad con Homero Manzi, condiscípulo de infancia; y manifestó una definida inclinación por la pintura argentina, iniciando la formación de una importante pinacoteca. Políticamente abrevaba en el nacionalismo de la década del 30: advirtió que somos un país cultural, mental y económicamente colonizado, tomando conciencia de que se hallan dispersas las fuerzas capaces de esclarecer y modificar esa situación.
Homero Nicolás Manzione (Homero Manzi) también santiagueño – de Añatuya, localidad a la que él llamaba Añamía – fue en 1935 uno de los fundadores de FORJA, agrupación que bajo el lema "Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre" denunció el sometimiento del gobierno. "Santiago del Estero no es una provincia pobre, sino una provincia empobrecida", decía reclamando las cuatro P (Patria, Pan y Poder al Pueblo). Fue expulsado de la Facultad de Derecho, exonerado como Profesor de Literatura y silenciado como poeta. Pero "si por sus ideas le cerraban el camino a ser hombre de letras, él se dedicó a hacer letras para los hombres" y se transformó en Homero Manzi. "Mientras Buenos Aires, abriendo cada día más su puerta a la entrada del alma ajena, desoía las voces de la tierra … [e]l santiagueño ama en primera instancia a su tierra, tiene una patria chica para ubicar su corazón. Conoce su cielo, abierto y celeste durante el día cuando apenas lo transitan el sol y las majaditas de nubes blancas, oscuro y profundo en la noche, cuando los tachonan los tucu-tucu inmóviles de las estrellas. … Buenos Aires vive sorda a la belleza que destila este polo mediterráneo en la silenciosa colmena de su vida espiritual. La gran ciudad del Plata, enceguecida de orgullo por las caricias de la gloria material, no sabe que lejos de ella hay argentinos que aparentan las majadas de la leyenda". Pese a ello Manzi captó y plasmó no pocos arquetipos del tango porteño. Manzi estaba convencido del triunfo de la cultura nacional sobre la colonización cultural: "Todo lo que cruzaba el mar, era mejor; y cuando no teníamos salvación apareció lo popular para salvarnos, creación de pueblo, tenacidad de pueblo. … Por eso yo, ante ese drama de ser hombre del mundo, de ser hombre de América, de ser hombre argentino, me he impuesto la tarea de amar todo lo que nace del pueblo, de amar todo lo que llega al pueblo, de amar todo lo que escucha el pueblo." Declaró en 1947: "Perón es el reconductor de la obra inconclusa de Yrigoyen. Mientras siga siendo así, nosotros continuaremos creyéndole, seremos solidarios con la causa de su revolución que es esencialmente nuestra propia causa. Nosotros no somos ni oficialistas ni opositores: somos revolucionarios".
Enrique Santos Discépolo "era el perno del humorismo porteño, engrasado por la angustia" (N. Olivari). De angustia se dejó morir al reducir muchísimo su alimentación por varios meses, muerte discepoliana si las hay. Falleció la víspera de Navidad de 1951, con apenas cincuenta años de edad, mes y medio después que el presidente Perón atribuyera su reelección del once de noviembre al voto femenino y a la difusión radial hecha por Discépolo. El peronismo le había devuelto las ilusiones, ya que Discépolo lo concebía como pura y exigible solidaridad. Su amistad con Evita y con Carrillo fue el elemento esencial para ratificar esta concepción. Así, una de las causas de la depresión del popularísimo poeta, escritor, actor y músico (centro) fueron los ataques recibidos por esa adhesión al peronismo. Dijo de él Manzi "Te duele como propia la cicatriz ajena" – y por eso se murió de espanto ante un siglo veinte que se le patentizaba absurdamente insolidario, febril, obstinado en destruirse, sin rumbo y sin moral. Su esposa Tania evocaba así el final: "Se fue muriendo de ganas, de amargura, renunció a la redada tanguera de la madrugada, a la que me acostumbró toda la vida. Dejó de comer... llegó a pesar treinta y siete kilos y a revivir en aisladas ironías: "Pronto las inyecciones me las van a poner en el sobretodo", fue una de las más risueñamente patéticas". Su hermano Armando, creador del género teatral conocido como "grotesco criollo", le sobrevivió veinte años.
Cuando en 1937 falleció nuestro padre, Ramón tomó a cuatro hermanos menores a su cargo: los trajo a Buenos Aires para que iniciasen sus estudios universitarios, todos a Medicina. Éramos Santiago, Alfredo, Marco Aurelio y yo. Alfredo no pudo continuar, porque una enfermedad que tuvo no le permitía trabajar con pacientes.
A partir de 1939 se hizo cargo del Servicio de Neurología y Neurocirugía del Hospital Militar Central. Su trabajo le permitió tomar contacto con la documentación clínica de miles de jóvenes de veinte años, aspirantes al servicio militar procedentes de todo el país. Comprobó allí los altos porcentajes de ineptitud física que se originaban principalmente en las provincias pobres y postergadas. Estos datos ratificaron su antigua sospecha acerca del desmoronamiento del inte­rior criollo.
El problema le preocupó y en consecuencia promovió ante todo un estudio estadístico, para determinar la cantidad de camas disponibles por cada mil habitantes en todo el territorio nacional. Los resultados de la encuesta, realizada por intermedio del Instituto Geográfico Militar dependiente del Ministerio de Guerra, evidenciaron grandes desniveles entre las diferentes provincias y territorios: desde 9,61 camas por mil habitantes en la Capital Federal, 4,66 por mil en la provincia de Buenos Aires, 0,88 por mil en el territorio nacional de Misiones y 0,00 por mil en la Gobernación de los Andes.
En general, la existencia de establecimientos con servicios de internación era privilegio de las grandes ciudades. Aun así, los hospitales gratuitos del Estado o las sociedades de beneficencia se desenvolvían en condiciones precarias, por falta de personal, alimentación, medicamentos e instrumental. Las zonas rurales estaban totalmente desprotegidas de asistencia hospitalaria y el país, en su conjunto, contaba sólo con el 45 por ciento de las camas necesarias. Los centros hospitalarios conservaban el espíritu de caridad que las sociedades de beneficencia le habían impreso desde el siglo anterior: muy alejado, más allá de sus buenas intenciones, del carácter de servicio público que debían tener.
Al crearse la Cátedra de Neurocirugía en 1937 con la titularidad del profesor Balado, Carrillo accedió en 1941 como Profesor adjunto. En 1942, al morir el profesor Manuel Balado, se presentó al concurso para optar a la Cátedra de Profesor Titular de Neurocirugía que hasta entonces aquel ejerciera, con un folleto de antecedentes y trabajos que conformaban una acabada demostración de su talento. Realizó un interinato de unos meses y luego recibió la confirmación, a los 35 años.
En su conferencia inaugural sostuvo que la formación del neurocirujano debía ser estricta y muy cuidadosa, puesto que se requería del profesional que abrazara esa especialidad una extraordinaria capacidad técnica, salud física, gran entrenamiento intelectual y vastos conocimientos adquiridos metódicamente. Debía tener además el espíritu abierto a todos los vientos, "amasado el corazón"; no gritar, como el Mefistófeles de Goethe, "Nada sé decir del sol y de los mundos; sólo miro cómo sufren los hombres".
"No señores", decía Ramón en aquel primer contacto con sus alumnos, "debemos abrir nuestros brazos al mundo y dirigir los ojos al sol. Debe ser el neurocirujano un hombre capaz de ocultar su triste destino al que ya no espera nada, manteniéndole el último destello de una ilusión. Cualquier espíritu noble estará con Santo Tomás: es preferible un sentimiento que consuela a una verdad que ilumina".
Terminó su alocución con estas palabras: "Vosotros, desinteresados en las contiendas, limpios de los estigmas de las ambiciones, caeréis con sorpresa en las encrucijadas; el tiempo os despeñará del mundo de los sueños a los ásperos caminos de la vida. Entonces los más nobles sentimientos se pervierten en el vaso impuro del corazón humano si un ideal altruista y de trabajo no lo embalsama, purificándolo del mal de las codicias y de la convicción materialista de que la vida es botín legitimo del más fuerte".
La neurocirugía y especialmente la técnica neuroquirúrgica experimentó considerable evolución a partir de 1944 y las operaciones de técnicas avanzadas se empezaron a realizar sin inconvenientes. Por su extraordinaria dimensión, es imposible sintetizar aquí la labor desarrollada en diez años en el Instituto de Neurocirugía. La antigua revista "Archivos de Neurocirugía", que se publicó bajo la diligente atención del maestro Balado hasta su desaparición, volvió a salir rejuvenecida, siendo por aquella época la única publicación en Latinoamérica de este tipo.

El Costa Buero
Una vez que se hizo cargo de la Cátedra de Neurocirugía que funcionaba en el Pabellón Costa Buero y sabiendo que en tan pequeño espacio su cátedra no podría funcionar, consiguió que la familia Costa Buero le donara el edificio, logrando así plasmar este proyecto.
Fundó y a partir de 1944 dirigió el Instituto Nacional de Neurocirugía. Fue elegido Consejero de la Facultad de Medicina en 1944 y luego Decano Interino en 1945. Fue el creador, organizador y primer Presidente de la Escuela de Postgraduados en la Facultad de Medicina, con orientación hacia la medicina social y preventiva. Fue fundador de la Sociedad Argentina de Historia de la Medicina, publicó 140 monografías sobre temás vinculados a la neurología, psiquiatría, histología y patología del sistema nervioso, con especial referencia a la neurocirugía y a la historia de la medicina.
Al ocupar la Cátedra de Neurocirugía continuaron acompañándolo figuras de estimable valor dentro de la especialidad y materias afines, como las de los Drs. Esteban Adrogué, Manuel Oribe, Ramón Pardal, Tomás Insausti, Julio Ghersi y Fermín Barcala. A estos se agregaron los doctores Juan C. Christensen, Raúl Matera, Raúl Carrea, J. Day, Roberto Chescota, Ángel Cammarotta, H. Villar, Horacio Caste, Julián Prado y Magín Diez. Posteriormente se sumó una generación de médicos jóvenes, entre los que se destacan Francisco Rubén Perino, Lorenzo Amezúa, Diego Luis Outes, Aldo Martino, Julio César Ortíz de Zárate, Eduardo Mendizábal, Rogelio Driollet Laspiur, Miguel Ragone, sus hermanos Arturo y Santiago Carrillo y otros. A su solicitud, concurrió a organizar la Sección Neuroradiología el Dr. Manuel Zamboni, prestigiado radiólogo del Hospital de Clínicas.
Con tal núcleo de profesionales, en su mayoría jóvenes, a los 36 años comenzó el Dr. Ramón Carrillo su labor docente, asistencial y de investigación en la Cátedra. Fue un maestro en el más alto sentido de la palabra; no sólo enseñaba, formaba. De ello dan fe sus muchos discípulos y colegas que posteriormente pasaron por el Instituto. Por su acción, la neurocirugía argentina honra a la Patria y trascendió sus fronteras.
En 1945, por su iniciativa y la de los doctores Alejandro Schroeder del Uruguay, Elíseo Paglioli del Brasil y Alfonso Asenjo de Chile, se proyectaron los congresos Latinoamericanos de Neurocirugía, que a partir de entonces cada dos años se desarrollan con todo éxito.

Pensamiento y personalidad (apostillas)
La impuesta postergación y la pobreza de Santiago del Estero le hacían decir con ironía que sólo los santiagueños habían aprendido a amar desinteresadamente.
Era tan fácil relacionarse con él como difícil sustraerse al brillo de su inteligencia. Su sonrisa era una mano tendida hacia el semejante. Tenía la enorme virtud de ser serio sin seriedades. Sensible, abierto a todos los rumbos de la inquietud intelectual, demostraba una curiosidad insaciable para aquello que se evidenciara como conquista del genio de la especie.
Optimista impenitente, creía en el Creador – y en el hombre hecho a su imagen y semejanza. Nunca se le escuchó una queja sobre lo que le habían hecho ni sobre las desilusiones padecidas, y ¡vaya si debió soportar ataques, vilipendios y odios!
Todos sus escritos y obras, estaban impregnadas de un extraordinario sentido humanista y cristiano. Su primera publicación "El Elogio de los Humildes", la encabezó con una frase de Heráclito: "Todo fluye y todo corre, nadie ha atravesado dos veces el mismo río". Su formación filosófica la había sedimentado al lado de su padre, completándola con la lectura de libros clásicos de los que son típicos la "Filosofía Positiva", "La Divina Comedia", el Fausto, "El Paraíso Perdido" de Milton, "Don Quijote de la Mancha" y la Biblia.
Quería un país de los argentinos para todos los argentinos. No aceptaba, por ejemplo, la primogenitura de Buenos Aires y el melancólico ritmo de avance del Interior. No era empero antiporteño, aunque no ignoraba que Buenos Aires impone los intereses del puerto y de sus beneficiarios nacionales y extranjeros sobre y contra el país en su conjunto. Intuía que las legiones de "cabecitas negras" que arribaban a Buenos Aires eran adelantados del tiempo nuevo y que su acción, desde las fábricas, alcanzaría los objetivos que las armas no consiguieron.
Pensaba en eso y alguna vez supo decimos que Buenos Aires no era sólo un puerto para que ingresaran mercadería y capitales extranjeros, sino la gran base técnico-industrial para autoabastecernos y asegurar, junto al resto del país, nuestra libre determinación.
Es difícil sintetizar brevemente su polifacética actividad como ser humano, médico distinguido y original creador de técnicas y concepciones científicas, así como organizador sanitario y revolucionario creador de una sanidad argentina con características propias. Pero no destacar su personalidad dejaría una injusta y fría recopilación cronológica de su actividad. Es por eso que comenzaremos por relatar su vida como la historia de un soñador, de un hombre de ciencia argentino, con fuerte vocación de servir al pueblo de su Patria, que tuvo la suerte y la oportunidad de materializar en gran parte ese sueño. Esta tarea la realizó durante los últimos ocho años de su vida con el entusiasmo, el vigor y la entrega total de su genio creador.
¿Cómo era Carrillo, físicamente?
"Ramón era negro; justamente el 'Negro' Carrillo – recuerda Jorge Farías Gómez – "y puede decirse que era feo y hasta muy feo, lo cual de primera intención no se concilia con la idea de que era atractivo para las mujeres. Pero Ramón sabía interesar a las mujeres con su talento, inteligencia, comprensión y su variado repertorio de conocimientos".
Se casó con Susana Pomar cuando ya era ministro, apadrinado por Perón y por su esposa Eva Duarte. Corría el año 1946. Tenía cuarenta años y Susana, a quien había conocido como alumna en un colegio donde dictaba clases, veintiuno. Juntos habitaron la casa de French 3036.
A él le perdonaban todos los errores. Frecuentemente parecía que no atendía y que se dispersaba. "No lo molesten" decían sus amigos, "está pensando". Efectivamente era así y fue así el resto de su vida. Estas "distracciones" no deben considerarse defectos, sino como un comportamiento errático de la atención, sobre todo si son breves; son frecuentes en personas muy inteligentes.
Tal es así que una vez que se disponía a visitar a su novia Susana Pomar, residente en Castelar, se le ocurrió llevar a su sobrino Marcelito de 5 años, para que lo conociesen. Tomaron el tren en la estación de Once y Ramón bajó en Castelar, pues la casa de Susana se ubicaba frente a la estación; pero en un pequeño descuido … sí, "se olvidó el chico en el tren". Tuvo que salir corriendo en un taxi desesperadamente, hasta que lo pudo rescatar en la estación siguiente... Olvidarse el lugar donde estacionaba el auto y darlo por perdido era hecho frecuente. Pero nunca perdió uno, pues siempre alguien se lo localizaba...
La febril actividad – en la que vivió, dada su extraordinaria capacidad de trabajo – lo mantuvo, generalmente, al margen de pequeñeces y de miserias humanas. Por muchos años el laboratorio y el microscopio fueron sus compañeros inseparables; jamás tuvo envidia de nada ni de nadie. Por el contrario, vivió deslumbrado por la belleza y la grandiosidad del mundo.
Poseía memoria extraordinaria, casi fotográfica y su "gran pasión" fueron los libros, a los que consideraba como su mejor venero de trabajo. Pero sí bien formó una biblioteca especializada en medicina, historia, filosofía y filosofía de las ciencias, también había allí todo tipo de libros: hasta novelas policiales, que siempre fueron uno de sus pasatiempos.
Tenía una gran responsabilidad en el cumplimiento de su trabajo. Las tareas hospitalarias eran sus preferidas. No generaba problemas y mantenía una gran armonía con el personal. Con los grandes maestros de la medicina de su época, existía una fluida y cordial amistad. Muchos de ellos llegaron a ser valiosos consejeros en su actividad, tales como Braulio Moyano, Roque Orlando, German H. Dickman, Ramón Melgar y otros notables. Con los amigos no médicos, los de la bohemia, se distendía y disfrutaba: muchos eran periodistas, escritores, pintores, poetas y músicos; alguno, médico y famoso cantor.
Generalmente se reunían en un salón que les facilitaba don Natalio Botana, una parte de las oficinas del diario "Crítica". Pero no era su costumbre trasnochar; madrugaba por sus tares hospitalarias y el ejercicio de su profesión.
Ramón, Alfredo, Marco Aurelio, Santiago y yo vivíamos en Arroyo 1073 hasta que nos emplazaron a dejar el lugar, debido a que la casa estaba en el trayecto del trazado de la futura Av. 9 de Julio; nos mudamos a French 3036. Constituimos una sociedad fraternal unida, con funciones específicas en el manejo de la vivienda. Era una casa de hombres, más los amigos y compañeros de estudio, un verdadero "club de caballeros". Nunca hubo problemas ni conflictos. No obstante, ante semejante hogar, mi madre resolvió trasladarse de Santiago del Estero junto a dos hijas solteras, Marta Elena y Carmen (La Chata), ambas dedicadas al magisterio. La Mamita por su edad y educación no concebía que en un hogar faltaran las mujeres. Así fue que se reconstituyó el núcleo familiar, tal como se lo concebía en tiempos de antaño.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LA ESTRATEGIA DEL NENÚFAR - NUEVA ESTRATEGIA DE EE.UU.


El Pentágono transforma silenciosamente su imperio de bases en el extranjero y crea una nueva y peligrosa forma de guerra

La estrategia del nenúfar


David Vine
Tomdispatch.com

Traducido para Rebelión por Germán Leyens


Lo primero que vi el mes pasado cuando entré en el avión de carga C-17 gris oscuro de la Fuerza Aérea fue un vacío, algo faltaba. Faltaba un brazo izquierdo, para ser exacto, cortado a la altura del hombro, temporalmente parchado y unido. Carne gruesa, pálida, manchada de un rojo brillante en los bordes. Parecía carne cortada en pedazos. La cara y lo que quedaba del resto del hombre estaban ocultas por mantas, un edredón con la bandera de EE.UU. y un revoltijo de tubos y cintas, alambres, bolsas de goteo, y monitores médicos.
Ese hombre y otros dos soldados gravemente heridos –uno con dos muñones donde había habido piernas, el otro al que le faltaba una pierna bajo el muslo– estaban entubados, inconscientes y acostados en camillas colgadas de las paredes del avión que acababa de aterrizar en la Base Aérea Ramstein de Alemania. Un tatuaje en el brazo restante del soldado decía: “MUERTE MEJOR QUE DESHONRA”.
Pregunté a un miembro del equipo médico de la Fuerza Aérea por las víctimas semejantes que ven. Muchas, como en este vuelo, provienen de Afganistán, me dijo. “Muchas del Cuerno de África”, agregó. “En realidad los medios hablan muy poco de eso”.
“¿De dónde de África?” pregunté. Dijo que no lo sabía exactamente, pero sobre todo del Cuerno, a menudo con heridas graves. “Muchos de Yibuti”, agregó, refiriéndose a Camp Lemonnier, la principal base militar de EE.UU. en África, pero también de “otros sitios” de la región.
Desde las muertes de Black Hawk derribado [En España, La caída del halcón negro, en Latinoamérica] en Somalia hace casi 20 años, hemos oído poco, si algo, sobre víctimas militares estadounidenses en África (fuera de una extraña información de la semana pasada sobre tres comandos de operaciones especiales muertos, junto con tres mujeres identificadas por fuentes militares de EE.UU. como “prostitutas marroquíes”, en un misterioso accidente automovilístico en Mali). La creciente cantidad de pacientes que llegan a Ramstein desde África descorre una cortina sobre una significativa transformación en la estrategia militar de EE.UU. para el siglo XXI.
Es probable que esas víctimas sean la vanguardia de cantidades crecientes de soldados heridos provenientes de sitios muy alejados de Afganistán e Irak. Reflejan el creciente uso de bases relativamente pequeñas como Camp Lemonnier, que los planificadores militares ven como un modelo para futuras bases de EE.UU. “esparcidas”, como explica un académico, “por regiones en las cuales EE.UU. no ha mantenido anteriormente una presencia militar”.
Están desapareciendo los días en los que Ramstein era la base simbólica de EE.UU., un coloso del tamaño de una ciudad repleto de miles o decenas de miles de estadounidenses, supermercados, Pizza Huts, y otras comodidades. Pero no penséis ni por un segundo que el Pentágono esté haciendo las maletas, reduciendo su misión global y volviendo a casa. En los hechos, sobre la base de los eventos de los últimos años, es posible que sea todo lo contrario. Mientras disminuye la colección de bases gigantes de la era de la Guerra Fría, la infraestructura de bases en ultramar ha estallado en tamaño y alcance.
Sin que lo sepa la mayoría de los estadounidenses, la creación de bases en todo el planeta está aumentando, gracias a una nueva generación de bases que los militares llaman “nenúfares” (como cuando una rana salta a través de un estanque hacia su presa). Son pequeñas instalaciones secretas e inaccesibles con una cantidad restringida de soldados, comodidades limitadas, y armamento y suministros previamente asegurados.
En todo el mundo, de Yibuti a las selvas de Honduras, de los desiertos de Mauritania a las pequeñas Islas Cocos de Australia, el Pentágono ha estado buscando tantos nenúfares como puede, en tantos países como puede, lo más rápido posible. Aunque cuesta hacer las estadísticas, en vista de la naturaleza frecuentemente secreta de esas bases, es probable que el Pentágono haya construido más de 50 nenúfares y otras pequeñas bases desde el año 2000, mientras explora la construcción de docenas más.
Como explica Mark Gillem, autor de America Town: Building the Outposts of Empire, el nuevo objetivo es “evitar” las poblaciones locales, la publicidad y la posible oposición. “Para proyectar su poder”, dice, EE.UU. quiere “puestos avanzados aislados e independientes ubicados estratégicamente” en todo el mundo. Según algunos de los más fuertes propugnadores de la estrategia en el Instituto de la Empresa Estadounidense, el objetivo debe ser “crear una red mundial de fuertes fronterizos”, con los militares estadounidenses, “la ‘caballería global’ del Siglo XXI”.
Semejantes bases nenúfares se han convertido en una parte crítica de una estrategia militar de Washington en desarrollo que apunta a mantener la dominación global de EE.UU. haciendo mucho más con menos en un mundo cada vez más competitivo, cada vez más multipolar. Es bastante notable, sin embargo, que esta política de ajuste de las bases globales no haya recibido casi ninguna atención pública, ni una supervisión significativa del Congreso. Mientras tanto, como lo muestra la llegada de las primeras víctimas de África, los militares de EE.UU. se están involucrando en nuevas áreas del mundo y en nuevos conflictos, con consecuencias potencialmente desastrosas.
Transformación del imperio de bases
Se podría pensar que los militares de EE.UU. se encuentran en un proceso de reducir, en lugar de expandir, su poco apercibida pero enorme colección de bases en el exterior. Después de todo, fueron obligados a cerrar toda la colección de 505 bases, de mega a micro, que construyeron en Irak, y ahora están iniciando el proceso de reducir sus fuerzas en Afganistán. En Europa, el Pentágono sigue cerrando sus masivas bases de Alemania y pronto sacará dos brigadas de combate de ese país. Se planea que la cantidad de tropas globales se reduzca en unos 100.000 soldados.
Sin embargo EE.UU. sigue manteniendo su mayor colección de bases de toda la historia: más de 1.000 instalaciones militares fuera de los 50 Estados y de Washington DC. Incluye desde bases de décadas de antigüedad en Alemania y Japón a bases totalmente nuevas de drones en Etiopía y las islas Seychelles en el Océano Índico, e incluso balnearios para veraneantes militares en Italia y Corea del Sur.
En Afganistán, la fuerza internacional dirigida por EE.UU. todavía ocupa más de 450 bases. En total, los militares de EE.UU. tienen alguna forma de presencia de sus tropas en aproximadamente 150 países extranjeros, para no mencionar 11 fuerzas de tareas de portaaviones –esencialmente bases flotantes– y una presencia militar significativa, y creciente, en el espacio. EE.UU. gasta actualmente unos 250.000 millones de dólares al año en mantener bases y tropas en el exterior.
Algunas bases, como la de la Bahía de Guantánamo en Cuba, datan de finales del Siglo XIX. La mayoría se construyeron o se ocuparon durante la Segunda Guerra Mundial o justo después, en todos los continentes, incluida la Antártica. Aunque los militares de EE.UU. desocuparon cerca de un 60% de sus bases en el exterior después del colapso de la Unión Soviética, la base de infraestructura de la Guerra Fría permaneció relativamente intacta, con 60.000 soldados estadounidenses que permanecieron solo en Alemania, a pesar de la ausencia de una superpotencia enemiga.
Sin embargo, en los primeros meses de 2001, incluso antes de los ataques del 11-S, el gobierno de Bush lanzó una importante reestructuración de bases y tropas que continúa ahora con el “pivote Asia” de Obama. El plan original de Bush era cerrar más de un tercio de las bases de la nación en el exterior y trasladar tropas hacia el este y el sur, más cerca de zonas de conflicto previstas en Medio Oriente, Asia, África, y Latinoamérica. El Pentágono comenzó a concentrarse en la creación de “bases operativas avanzadas” más pequeñas y flexibles e incluso “sitios de cooperación” aún más pequeños o sea “nenúfares”. Las grandes concentraciones de tropas se restringirían a una cantidad reducida de “bases operativas principales” (MOBs por sus siglas en inglés), –como Ramstein, Guam en el Pacífico, y Diego García en el Océano Índico– que debían expandirse.
A pesar de la retórica de consolidación y cierre que acompañó este plan, en la era posterior al 11-S en realidad el Pentágono ha estado expandiendo drásticamente su infraestructura básica, incluidas docenas de importantes bases en cada país del Golfo Pérsico con la excepción de Irán y en varios países centroasiáticos críticos para la guerra en Afganistán.
Reinician la expansión de las bases
El “pivote hacia Asia” anunciado recientemente por Obama señala que Asia oriental estará en el centro de la explosión de bases nenúfares y eventos relacionados. En Australia se están estableciendo marines de EE.UU. en una base compartida en Darwin. En otros sitios, el Pentágono se dedica a planes para una base de drones y vigilancia en las islas Cocos de Australia y despliegues en Brisbane y Perth. En Tailandia, el Pentágono ha negociado derechos de nuevas visitas de la Armada y un “centro de ayuda para desastres” en U-Tapao.
En las Filipinas, donde el gobierno expulsó a EE.UU. de la masiva Base Aérea Clark y la Base Naval Subic Bay a principios de los años noventa, hasta 600 soldados de las fuerzas especiales han estado operando silenciosamente en el sur del país desde enero de 2002. El mes pasado, los dos gobiernos llegaron a un acuerdo sobre el uso futuro por parte de EE.UU. de Clark y Subic, así como otros centros de reparación y suministro de la era de la Guerra de Vietnam. Como señal del cambio de los tiempos, los funcionarios estadounidenses incluso firmaron en 2011 un acuerdo de defensa con su antiguo enemigo, Vietnam, y han iniciado negociaciones para el creciente uso de puertos vietnamitas por la Armada.
En otros sitios de Asia, el Pentágono ha reconstruido una pista de aterrizaje en la pequeña isla Titian cerca de Guam, y considera futuras bases en Indonesia, Malasia y Brunei, mientras impulsa vínculos militares más estrechos con India. Sus fuerzas armadas realizan cada año unos 170 ejercicios militares y 250 visitas a puertos en la región. En la isla Jeju de Corea del Sur, los militares coreanos construyen una base que formará parte del sistema de defensa de misiles de EE.UU., a la cual tendrán acceso regularmente las fuerzas estadounidenses.
“Simplemente no podemos estar en un solo sitio para hacer todo lo necesario”, dijo el comandante del Comando Pacífico, el almirante Samuel Locklear III. Para los planificadores militares, “hacer todo lo necesario” se define claramente como el aislamiento y (en la terminología de la Guerra Fría) “contención” de China, la nueva potencia de la región. Esto significa evidentemente “salpicar” nuevas bases por toda la región, agregándolas a las más de 200 bases estadounidenses que han cercado China durante décadas en Japón, Corea del Sur, Guam y Hawái.
Y Asia es solo el comienzo. En África, el Pentágono ha creado silenciosamente “cerca de una docena de bases aéreas” para drones y vigilancia desde 2007. Aparte de Camp Lemonnier, sabemos que los militares han creado o crearán pronto instalaciones en Burkina Faso, Burundi, la República Centroafricana, Etiopía, Kenia, Mauritania, São Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sudán del Sur, y Uganda. El Pentágono también ha investigado la construcción de bases en Argelia, Gabón, Ghana, Mali y Nigeria, entre otros sitios.
El próximo año, una fuerza del tamaño de una brigada de 3.000 soldados, y “posiblemente más”, llegará para realizar ejercicios y misiones de entrenamiento en todo el continente. En el cercano Golfo Pérsico, la Armada está desarrollando una “base avanzada flotante”, o “buque-madre”, para que sirva de “nenúfar” flotante a helicópteros y patrulleras, y ha estado involucrada en un masivo aumento de las fuerzas en la región.
En Latinoamérica, después de la expulsión de los militares de Panamá en 1999 y de Ecuador en 2009, el Pentágono ha creado o actualizado nuevas bases en Aruba y Curaçao, Chile, Colombia, El Salvador y Perú. En otros sitios, el Pentágono ha financiado la creación de bases militares y policiales capaces de albergar fuerzas estadounidenses en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, e incluso en Ecuador. En 2008, la Armada reactivó su Cuarta Flota, inactiva desde 1950, para patrullar la región. Los militares pueden desear una base en Brasil y trataron infructuosamente de crear bases, supuestamente para ayuda humanitaria y de emergencia en Paraguay y Argentina.
Finalmente en Europa, después de llegar a los Balcanes durante las intervenciones de los años noventa, las bases estadounidenses se han desplazado hacia el este a algunos de los Estados del bloque oriental del ex imperio soviético. El Pentágono desarrolla actualmente instalaciones capaces de apoyar despliegues rotativos, del tamaño de brigadas en Rumania y Bulgaria, y una base de defensa de misiles e instalaciones de aviación en Polonia. Previamente, el gobierno de Bush mantuvo dos instalaciones ocultas (prisiones secretas) de la CIA en Lituania y en Polonia. Ciudadanos de la República Checa rechazaron una base de radar planificada para el sistema de defensa de misiles del Pentágono, que aún no ha sido probado, y ahora Rumania recibirá misiles basados en tierra.
Un nuevo modo de guerra de EE.UU.
Un nenúfar en una de las islas en el Golfo de Guinea de São Tomé y Príncipe, frente a la costa occidental, rica en petróleo, de África, ayuda a explicar lo que está sucediendo. Un funcionario estadounidense ha descrito la base como “otra Diego Garcia” refiriéndose a la base del Océano Índico que ha ayudado a asegurar décadas de dominación de EE.UU. sobre los suministros de energía de Medio Oriente. Sin la libertad de crear nuevas grandes bases en África, el Pentágono está utilizando São Tomé y una creciente colección de otros nenúfares en el continente en un intento de controlar otra región crucial rica en petróleo.
Mucho más allá de África Occidental, la competencia del “Gran Juego” del Siglo XIX por Asia Central ha vuelto de verdad, y esta vez de modo global. Se extiende a tierras ricas en materias primas de África, Asia y Suramérica, mientras EE.UU., China, Rusia y miembros de la Unión Europea se enfrentan en una competencia cada vez más intensa por la supremacía económica y geopolítica.
Mientras Pekín, en particular, ha participado en esta competencia de una manera sobre todo económica, marcando el globo con inversiones estratégicas, Washington se ha concentrado implacablemente en la fuerza militar como su baza global, marcando el planeta con nuevas bases y otras formas de poder militar. “Olvidad las invasiones a gran escala y las amplias ocupaciones en el continente eurasiático”, escribió Nick Turse sobre esta nueva estrategia militar del Siglo XXI. “En vez de eso pensad en fuerzas de operaciones especiales… ejércitos testaferros… militarización del espionaje y de la inteligencia… aviones drones sin tripulación… ataques cibernéticos y operaciones conjuntas del Pentágono con agencias gubernamentales ‘civiles’ cada vez más militarizadas”.
A esta incomparable potencia aérea y naval de largo alcance hay que agregar ventas de armas que superan a cualquier nación de la Tierra; misiones humanitarias y de ayuda en desastres que sirven claramente fines de inteligencia militar, patrullas y funciones de “corazones y mentes”; el despliegue rotativo de fuerzas regulares de EE.UU. en todo el globo; visitas a puertos y un despliegue expansivo de ejercicios militares conjuntos y misiones de entrenamiento que dan a los militares de EE.UU. una “presencia” de facto en todo el mundo y que ayudan a convertir a militares extranjeros en fuerzas testaferras.
Y cada vez más bases nenúfares.
Los planificadores militares prevén un futuro de interminables intervenciones a pequeña escala en las cuales una gran colección de bases, geográficamente dispersas, siempre estarán preparadas para un acceso operativo instantáneo. Con bases en la mayor cantidad de sitios posibles, los planificadores militares quieren estar en condiciones de volverse hacia otro país convenientemente cercano si EE.UU. no puede utilizar una cierta base, como fue el caso en Turquía antes de la invasión de Irak. En otras palabras, los funcionarios del Pentágono sueñan con una flexibilidad casi ilimitada, la capacidad de reaccionar con notable rapidez ante eventos en cualquier parte del mundo, y por lo tanto algo que se acerque a un control militar total del planeta.
Más allá de su utilidad militar, las bases nenúfares y otras formas de proyección del poder son también instrumentos políticos y económicos utilizados para construir y mantener alianzas y asegurar un acceso privilegiado de EE.UU. a mercados, recursos y oportunidades de inversión en el extranjero. Washington planifica utilizar bases nenúfares y otros proyectos militares para atar a países en Europa Oriental, África, Asia y Latinoamérica lo más estrechamente posible a los militares de EE.UU., y así a la continua hegemonía política-económica de EE.UU. En conclusión, los funcionarios estadounidenses esperan que el poderío militar arraigue su influencia y mantenga la mayor cantidad posible de países dentro de una órbita estadounidense en una época en la cual algunos están afirmando su independencia todavía con más fuerza y gravitan hacia China y otras potencias ascendientes.
Esos peligrosos nenúfares
Aunque la dependencia de pequeñas bases pueda sonar más inteligente y más económica que mantener inmensas bases que a menudo han creado enojo en sitios como Okinawa y Corea del Sur, los nenúfares amenazan la seguridad global y de EE.UU. de varias maneras:
Primero, el lenguaje “nenúfar” puede ser engañoso e intencionalmente o de otra manera esas instalaciones pueden crecer rápidamente hasta convertirse en inmensas bestias.
Segundo, a pesar de la retórica sobre la extensión de la democracia que sigue perdurando en Washington, la construcción de más nenúfares garantiza en realidad la colaboración con un número creciente de regímenes despóticos, corruptos y asesinos.
Tercero, existe un modelo bien documentado del daño que las instalaciones militares de diversos tamaños infligen a las comunidades. Aunque los nenúfares parecen prometer aislamiento de una oposición local, con el tiempo sucede a menudo que incluso las bases pequeñas causan enojo y movimientos de protesta.
Finalmente, una proliferación de nenúfares significa la militarización progresiva de grandes áreas del globo. Como los verdaderos nenúfares –que en realidad son malezas acuáticas– las bases tienden a crecer y reproducirse incontrolablemente. Por cierto, las bases tienden a engendrar bases, creando “razas de bases” con otras naciones, aumentando las tensiones militares, y desalentando las soluciones diplomáticas de conflictos. Después de todo, ¿cómo reaccionaría EE.UU. si China, Rusia, o Irán construyeran aunque sea una sola base nenúfar propia en México o en el Caribe?
Para China y Rusia en particular, más bases estadounidenses cerca de sus fronteras amenazan con provocar nuevas guerras frías. Más inquietante aún, la creación de nuevas bases para proteger contra una supuesta futura amenaza militar china puede llegar a convertirse en una profecía que se autorrealice: semejantes bases en Asia crearán probablemente la amenaza contra la cual supuestamente se deben proteger, haciendo que una catastrófica guerra contra China sea más probable, no menos.
Es alentador, sin embargo, que las bases en el extranjero hayan comenzado a generar un escrutinio crítico a través del espectro político desde la senadora republicana Kay Bailey Hutchison y el candidato presidencial republicano Ron Paul al senador demócrata Jon Tester y el columnista del New York Times, Nicholas Kristof. Mientras todos buscan medios de reducir el déficit, el cierre de bases en el extranjero posibilita ahorros fáciles. Por cierto, cada vez más personajes influyentes reconocen que el país simplemente no se puede permitir más de 1.000 bases en el extranjero.
Gran Bretaña, como otros imperios anteriores, tuvo que cerrar la mayor parte de sus bases restantes en el extranjero en medio de una crisis económica en los años sesenta y setenta. EE.UU. se moverá indudablemente en esa dirección tarde o temprano. La única pregunta es si el país renunciará a sus bases y reducirá su misión global voluntariamente o si seguirá el camino de Gran Bretaña como potencia en decadencia obligada a renunciar a sus bases desde una posición de debilidad.
Por cierto, las consecuencias de no elegir otro camino van más allá de los motivos económicos. Si continúan la proliferación de los nenúfares, de las fuerzas de operaciones especiales y las guerras dedrones, es probable de EE.UU. se enfrente a nuevos conflictos y nuevas guerras, generando formas desconocidas de reacción e indecible muerte y destrucción. En ese caso, más vale que nos preparemos para la llegada de muchos más vuelos –desde el Cuerno de África hasta Honduras– que no solo transporten amputados, sino ataúdes.
David Vine es profesor asistente de antropología en la American University en Washington DC. Es autor de Island of Shame: The Secret History of the U.S. Military Base on Diego Garcia(Princeton University Press, 2009). Ha escrito para New York Times, Washington Post, The Guardian, y Mother Jones, entre otros. Actualmente termina un libro sobre las más de 1.000 bases militares estadounidenses ubicadas fuera de EE.UU.
Copyright 2012 David Vine

martes, 5 de marzo de 2013

CRISTINA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS - El Mangrullo Argentino


CRISTINA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

El Mangrullo Argentino
Fecha: 04/03/2013

12 millones de pobres, 4,5 millones de indigentes, 900.000 jóvenes que no estudian ni trabajan.

1. Números falsos, ajustes reales
La Presidente inauguró las sesiones del Congreso Nacional con un largo discurso sobre el estado de la Argentina, y propuestas para reformar la Justicia.
Cristina Kirchner resumió la situación nacional calificando los resultados del gobierno kirchnerista de “década ganada”. Basó ese análisis en comparar los datos del Indec del 2003 con los del 2012. El Indec, desde su intervención por el gobierno, en el año 2007, lleva 6 años manipuleando datos a los que nadie cree.
Con esos datos, la Presidente no habló de la enorme inflación que castiga al pueblo, y dijo que sólo el 6% de la población vive en la pobreza, nada más que el 1% en la indigencia, el salario mínimo de $ 2.875 es un ejemplo mundial, al igual que la jubilación mínima.
También hubo discursos del Gobernador de la Pcia. de Bs. As. Daniel Scioli y  del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri:
Scioli ofreció un miserable 18,7% para el aumento de los docentes, y Macri pegó otro tarifazo en el subte llevando el boleto a $ 3,50.
Todos ajustan, cargando la inflación y la crisis sobre las espaldas del Pueblo y la Nación.
2. La crisis y la extranjerización
La Presidente usó la trampa de hablar de 10 años, y no de los de su mandato presidencial, para ocultar que la crisis mundial también golpea, por oleadas, a la Argentina.
Dijo que nuestro país “sigue protagonizando uno de los más vigorosos crecimientos desde que se tiene memoria”. Los datos reales prueban lo contrario: la economía nacional está estancada. Hay sectores en baja, como la construcción, que lleva 10 meses cayendo, en el que el Indec reconoce 27.000 despidos (no cuenta los de trabajadores en negro, por lo que la cifra real es más del doble).
Cristina Kirchner no habló de la enorme extranjerización de la tierra y de la industria. Y para justificar el uso de los fondos de los trabajadores en la ANSES para un préstamo a la filial en la Argentina del monopolio imperialista estadounidense General Motors, lo dio como “una empresa argentina con accionistas americanos”.
3. ¿Transparencia?
En política, el tema central de la Presidente fue lo que llamó “la democratización de la justicia”. Para esto realizó propuestas, algunas de las cuales referidas a la transparencia, tales como la publicidad de las declaraciones juradas de bienes de los jueces, legisladores y el Poder Ejecutivo; y establecer una base de datos sobre la marcha de los juicios. También, que los jueces paguen el impuesto a las ganancias y que el Consejo de la Magistratura se elija por voto.
Mientras hablaba de la Justicia, en una tragicómica paradoja, al lado de Cristina Kirchner estaba sentado Boudou, quien ahora se sabe que se reunió “tres veces con distintos miembros de la familia Ciccone para negociar la entrega de la imprenta (…) tras invocar los nombres de Néstor y Cristina Kirchner”; reuniones en las que se negoció “el traspaso del 70% de las acciones por apenas $ 1.000. Pero en la segunda reunión acordaron que [los Ciccone] cobrarían 100.000 dólares por mes. Así lo plasmaron en un documento con las firmas certificadas” (La Nación, 3/3).
4. La disputa por “la corporación judicial”
Habrá que verlos y estudiarlos, cuando el gobierno concrete sus proyectos de leyes para reformar la justicia. Para una justicia verdaderamente democrática, habría que hablar de medidas como los Tribunales Populares y Patrióticos para juzgar a los que cometieron crímenes contra el Pueblo, el Patrimonio y la Soberanía Nacional. Para aquellos que incurrieron en infame traición a la Patria, de distintas maneras, a veces sutilmente. Para aquellos que dejaron inerme, indefensa a la Nación, sometida a la rapiña de potencias de toda laya. Para los responsables del remate a precio vil de nuestras tierras y mares, de nuestras riquezas, de nuestras Malvinas, de nuestros símbolos.
O sea, habría que hablar de una Nueva Justicia en un Nuevo Estado Patriótico y Democrático.
Si el gobierno realmente quisiera una reforma democrática, debería, entre otras cosas, poner en práctica los juicios por jurado que establece la Constitución Nacional en su artículo 118.
Lo que aparece con la propuesta de reforma del Gobierno, es que se busca avanzar en la disputa por el control del Poder Judicial con otros sectores que le disputan el tamaño de la tajada que surge de la rapiña de nuestro patrimonio nacional. El que domine el Poder Judicial obtendrá una protección y una garantía de impunidad.
6. Es el momento de una nueva unidad y de nuevos caminos.
La protesta por el aniversario de la masacre de Once, y los grandes paros docentes, en algunos casos junto a estatales, han castigado a la política (del gobierno nacional, así como Macri, Scioli y muchos otros) de descargar sobre la Nación el ajuste, la inflación y la crisis, con represión y persecución (abierta o solapada) a quienes se oponen a la entrega nacional. A quienes se atreven a denunciarla.
Es el momento de una nueva unidad y de nuevos caminos.
Una unidad que abandone las ya trilladas rutas que son variantes de la entrega y la sumisión nacional y que no cuestionan las políticas que han llevado a esta Argentina indefensa y sometida que vivimos: el reino de la riqueza y la ostentación obscena de unos pocos, de la educación y la salud deterioradas, de una vida miserable para las mayorías, de un país desarmado donde la desidia deja hundir a buques gloriosos como un símbolo y un presagio del futuro que espera a la Nación.
Los patriotas no queremos que a las actuales aves de rapiña las remplacen otras. No queremos más rapiña.
Es hora de nuevas huellas patrióticas que retomen el objetivo del Acta de nuestra Independencia: “Independientes de toda dominación extranjera”.
El Mangrullo Argentino

martes, 19 de febrero de 2013

La Guerra de las Republiquetas


La Guerra de las Republiquetas

Se denomina republiqueta a los grupos guerrilleros independentistas (o montoneras) organizados entre 1811 y 1825 en el territorio jurisdiccional de la Real Audiencia de Charcas (Alto Perú, actual Bolivia). Provisorias agrupaciones armadas independentistas que surgieron en el Alto Perú y en territorios cercanos al Alto Perú como los de Chiquitos, Santa Cruz y de Tarija.
Después de la derrota del ejército auxiliar argentino en la batalla de Huaqui, una amalgama de republicanos de las ciudades, campesinos y agentes enviados por el ejército auxiliar ocuparon efectivamente vastas zonas, generalmente rurales.
Las ciudades mayores fueron ocupadas sólo por breves períodos y eventualmente casi todos estos movimientos guerrilleros fueron derrotados por fuerzas realistas antes de la llegada de Sucre al territorio altoperuano.
Algunas de las Republiquetas eran:

Republiqueta de Ayopaya
Esta fue la más exitosa, ocupando La Paz justo antes de la llegada de Sucre. En ese entonces estaba dirigida por José Miguel Lanza. Abarcaba las zonas rurales entre La Paz, Oruro y Cochabamba.
Republiqueta de La Laguna
Luchó entre 1809 y 1817, comandada por Manuel Ascensio Padilla y su esposa Juana Azurduy de Padilla en el norte del departamento de Chuquisaca centrada en el pueblo de La Laguna. Tras la muerte de Padilla el 13 de septiembre de 1816, se desarma en varias partidas guerrilleras lideradas por Jacinto Cueto, Esteban Fernández, Agustín Ravelo y el teniente coronel José Antonio Asebey.
Republiqueta de Larecaja
Al mando del sacerdote católico Ildefonso Escolástico de las Muñecas, en las playas del lago Titicaca con sede en la villa de Ayata, partido de Larecaja. Desapareció tras la derrota en el combate de Choquellusca el 18 de octubre de 1816, tras el cual De las Muñecas fue ejecutado.
Republiqueta de Santa Cruz
Comandada por el general Ignacio Warnes, designado gobernador de esa ciudad por Manuel Belgrano, era la de mayor tamaño, comenzó su accionar en 1813, tras la batalla de El Pari en 1816 murió Warnes y quedó al mando de José Manuel Mercado hasta la liberación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en 1825.
Republiqueta de Vallegrande
Comandada por Juan Antonio Álvarez de Arenales, quien era el jefe principal de todas las republiquetas, en Mizque y Vallegrande, actuaba en la ruta Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz de la Sierra. Los guerrilleros se retiraron a Jujuy a fines de 1816.
Republiqueta de Tarija
Comandada por Eustaquio Méndez, Francisco Pérez de Uriondo y José María Avilés, entre los ríos Grande y Pilcomayo en Tarija, actuaba sobre la ruta que unía Chuquisaca y Salta.
Republiqueta de Cinti
Al mando de José Vicente Camargo, con sede en Cinti, amenazaba la fortaleza de Cotagaita que protegía una de las rutas de acceso de las expediciones auxiliares argentinas. El 3 de abril de 1816 Camargo fue derrotado y ejecutado en Arpaya, poniendo fin a la republiqueta.
Republiqueta de Porco y Chayanta
Dirigida por Miguel Betanzos y por José Ignacio de Zárate, cortaba las comunicaciones entre Potosí, Oruro, Chuquisaca y Cochabamba, emergía con intermitencias ya que se hallaba cercada por los realistas. El 13 de julio de 1814 mataron en Puna al subdelegado Hermenejildo Zermeño y dos días después mataron a un capitán y 25 soldados en Ticoya, cuando estos conducían municiones a Chuquisaca. Se alzaron en 1813 pero dos años después Betanzos fue muerto en combate.
Otros grupos guerrilleros
En la zona de Azero un grupo guerrillero era liderado por Vicente Umaña. En la zona de San Juan de Piraí el cacique guaraní Pedro Cumbay dominaba las selvas de Santa Cruz y gran parte del este de Chuquisaca.

Grupo guerrillero
Comandantes
Combatientes regulares
Auxiliares indígenas
Republiqueta de Ayopaya
José Miguel Lanza
20-500 (probablemente 200)
600 soldados y 30 oficiales
2.000
Republiqueta de La Laguna
Manuel Ascensio Padilla†
Juana Azurduy de Padilla
200 (propios)


1.000
4.000 (propios)


10.000 (incluyendo a los regulares)
(incluyendo a sus aliados Vicente Umaña y Pedro Cumbay)
Republiqueta de Larecaja
Ildefonso Escolástico de las Muñecas†
Desconocidos
3.000 (incluyen unos pocos regulares)
Republiqueta de Santa Cruz
Ignacio Warnes†
José Manuel Mercado
1.000
2.000
Republiqueta de Vallegrande
Juan Antonio Álvarez de Arenales
(Jefe Supremo de las Republiquetas)
1.000
3.000
Republiqueta de Tarija
Eustaquio Méndez Arenas
Francisco Pérez de Uriondo†
Ramón Rojas
José María Avilés
Al menos 1.000 a 1.200
Desconocidos
Republiqueta de Cinti
José Vicente Camargo†
1.000
2.000
Republiqueta de Porco y Chayanta
José Ignacio de Zárate
Miguel Betanzos†
Pedro Betanzos
Desconocidos
4.000
Guerrilla del Marqués de Tojo
Juan José Feliciano Fernández Campero
1.000
Desconocidas

jueves, 14 de febrero de 2013

Ante la nueva ofensiva británica contra nuestra Nación - Eduardo Lualdi


Ante la nueva ofensiva británica contra nuestra Nación

Eduardo Lualdi

Argentina carece de una verdadera política de defensa nacional, que sea integral y que se apoye decididamente en la capacidad patriótica del pueblo y de los sectores patrióticos y democráticos de las FFAA y las Fuerzas de Frontera (Gendarmería Argentina y Prefectura Naval Argentina) y Fuerzas de Seguridad.

Las declaraciones, pronunciamientos, etc. producidos en los últimos tiempos son positivos, pero terminan siendo estériles. Sin Defensa nacional la diplomacia termina siendo solo palabras y papeles.

Dijimos oportunamente refiriéndonos a la política de defensa nacional del kirchnerismo: “rechaza la existencia de una hipótesis de conflicto (las hipótesis de conflicto son orientadoras de las políticas de Defensa y Seguridad nacional en todos los países) y propone “en reemplazo del modelo basado en hipótesis de conflicto” que “el Planeamiento Estratégico Militar y el correspondiente diseño de fuerzas del Instrumento Militar”, se elabore “conforme al criterio de ‘capacidades’ como factor de planeamiento, esto es, deberá formularse en función de alcanzar y consolidar la aptitud de ejecutar en forma autónoma la completa gama de operaciones” que demanden “todas las formas genéricas de agresión que se manifiestan en los conflictos convencionales de origen externo generados por actores estatales”. Y define el modelo de nuestra Defensa como “un modelo de defensa de carácter ‘defensivo’".

Al mismo tiempo, como hemos afirmado con anterioridad, “promueve que las Fuerzas Armadas se transformen en una Guardia Nacional interna retrotrayéndonos a la Teoría de la Seguridad Interior para la cual el enemigo se manifiesta en todo reclamo popular y patriótico, reclamo que es tomado como efectiva hipótesis de conflicto, dejando la defensa nacional en manos de potencias extranjeras y convirtiéndonos en un verdadero “protectorado” con independencia formal o parcial. (1). “La Ley antiterrorista impulsada por la Dra. Fernández de Kirchner a pedido de EE.UU., el Reino Unido y otras potencias imperiales a través del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y votada a libro cerrado por sus Diputados y Senadores, es una clara e indudable muestra de esto.”(1).

La denuncia de espionaje interior por la Gendarmería por órdenes del gobierno nacional, efectuada hace algún tiempo, es demostrativa de la afirmación anterior. Siempre en el mismo estilo: aparente defensa de los Derechos Humanos y violación de los mismos (y de la propia ley de Defensa) investigando a ciudadanos y efectuando espionaje contra ellos, por el sólo delito de protestar o manifestar su oposición a medidas antinacionales y antipopulares. Dirigentes sociales, gremiales, veteranos de Malvinas, ciudadanos anónimos, etc. son objeto del espionaje oficial. Pero a la vez, asegura al ciudadano inglés Lewis la propiedad y operatoria de un aeropuerto en el paralelo 42 donde, en dos horas, pueden desembarcar aviones provenientes de la base colonialista inglesa asentada en Malvinas y partir el territorio continental en dos.

Es evidente que el gobierno elude encarar una premisa (no la única) para la Defensa Nacional: la Argentina es un país dividido, porque parte de su territorio está ocupado por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, una potencia militar extranjera, una potencia colonialista, que aspira a colonizar más de cinco millones de kilómetros cuadrados que comprenden: Malvinas, Santiago, San Pedro, mares adyacentes, su plataforma continental y la totalidad del Sector Antártico Argentino. Desde esa usurpación, amenaza la integridad territorial de la Argentina. No necesitamos extendernos en estas consideraciones, porque son hechos por todos conocidos. Por lo tanto, partimos de esta premisa para enunciar la hipótesis de conflicto: la ocupación colonial de nuestros territorios de parte del Reino Unido de Gran Bretaña, bajo el paraguas de la Unión Europea y en alianza estratégica con EE.UU.” [Nota del autor: Habrá que ver si las últimas declaraciones británicas sobre su posible alejamiento de la UE son solo declaraciones o se refieren a una decisión estratégica del Reino. Esto implicaría un cambio muy profundo de reforzamiento de la alianza con EEUU.]

“Sin embargo para el Gobierno no existen hipótesis de conflicto, porque éstas han sido erradicadas de la doctrina de Defensa Nacional.

Por lo tanto, no puede haber un planeamiento estratégico militar (estratégico significa importante, valioso, vital, trascendental, trascendente, principal, necesario, indispensable, etc.) y, menos aun, el correspondiente diseño del instrumento militar (el tipo de FF.AA.) conforme a un supuesto criterio de capacidades para enfrentar hipotéticas amenazas, formas genéricas de agresión.

Y si no existe una hipótesis de conflicto (por lo que no se puede realizar ninguna planificación estratégica militar, ni diseñar el tipo de FF.AA. que necesita la Argentina para garantizar su integridad territorial e independencia frente al colonialismo y el imperialismo) lo que se impone es la doctrina de la incertidumbre como resultado de esta orientación.

En el plano teórico propuesto por el kirchnerismo, la política para la defensa nacional enunciada en su Directiva para la Defensa Nacional, lleva el debate sobre la misma al ámbito estratosférico, justamente allí donde nos dejó Menem cuando, en aquel discurso dirigido a alumnos de escuela y transmitido al país, imaginó un vuelo del futuro próximo al espacio exterior que en dos horas llevaría desde las humildades de la pobreza riojana, hasta Japón, donde incrédulos nipones mirarían azorados el imparable progreso argentino.

Esa delirante metáfora de aquel presidente mostraba como era el “relato” de aquellos tiempos: una Argentina ingresando por vía estratosférica al Primer Mundo prometido.

Por supuesto, ni los japoneses vieron el estratosférico cohete, ni los argentinos entramos al Primer Mundo. Tampoco, en el “relato” actual, la Directiva para la Defensa Nacional, como antes el cohete estratosférico menemista sirve a los fines de la recuperación patriótica de los territorios usurpados por el colonialismo británico, ni para nuestra definitiva y completa independencia nacional.

En el plano de la práctica, la política para la defensa nacional enunciada por el gobierno kirchnerista en su Directiva para la Defensa Nacional resulta en indefensión de nuestro patrimonio en tierra, mar y aire. Los hechos recientes de la Fragata Libertad y el Destructor Santísima Trinidad son dolorosa muestra de ello. O que apenas tengamos balas para combatir una hora.

La destrucción del sistema de Defensa Nacional (2) es parte de las imposiciones de las potencias mundiales y en especial de Gran Bretaña, a través de distintos Acuerdos públicos y secretos como los conocidos Acuerdos de Madrid de octubre de 1989 y febrero de 1990, que fueron tomados por la dirigencia argentina como una verdadera rendición incondicional frente al usurpador británico.(3) A su vez, la decisión de retirar a la Prefectura Argentina y a la Gendarmería Nacional de sus funciones de Defensa de Fronteras para dedicarlas la seguridad interior, para hacer espionaje interno a opositores y ciudadanos que ejercen el derecho al reclamo y a reprimir la protesta patriótica y popular, también son manifestaciones de esa política de Defensa impuesta por el gobierno de los Drs. Kirchner, retrotrayéndonos a la Teoría de la Seguridad Interior conocida por nuestra Nación en décadas pasadas.”

 

1.    Ante el discurso de la Sra. Presidente en el acto de firma del decreto de desclasificación del Informe Rattenbach el día 7 de febrero de 2012, Horacio Micucci, Eduardo Lualdi, 9 de febrero de 2012. Disponible en: http://estudiosnacionales.blogspot.com/   y  en http://www.facebook.com/institutodeestudiosnacionales

2.   (FF.AA., industria para la defensa, desarrollo técnico y científico para la defensa, tierras de frontera integradas al sistema de defensa nacional, privatización de YPF y de recursos estratégicos, saqueo de los recursos estratégicos mineros, etc.),

3. Los Tratados de paz por la Guerra de Malvinas. Julio C. González. Editorial El Copista. 2004.