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miércoles, 19 de diciembre de 2012

REPUDIO A LA NUEVA PROVOCACIÓN COLONIALISTA BRITÁNICA


Repudiamos  la decisión del imperio colonialista británico que decidió llamar "Tierra de la Reina Isabel" a una parte del territorio antártico que abarca nuestro Sector Antártico y el chileno.
El anuncio lo realizó el canciller británico William Hague.
Esto confirma lo que muchas veces hemos sostenido sobre la usurpación colonialista e imperialista de las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur, de legítima soberanía argentina:
1.          Las Islas Malvinas son de importancia estratégica para el control de la confluencia Atlántico-Pacífico y Atlántico-Indico. Todas las potencias imperialistas lo saben. Es clave para nuestra Independencia de toda dominación extranjera recuperar nuestros territorios usurpados para que esa región oceánica sea un lago al servicio de Argentina, Latinoamérica y los países oprimidos del mundo. Los colonialistas británicos van siempre por más. Avanzan sobre nuestro litoral marítimo, adquieren posiciones que facilitan un eventual avance sobre la Argentina Continental partiendo a nuestra Patria en dos, explotan nuestras riquezas y proyectan su dominio sobre la Antártida.
2.          Inglaterra como país ribereño es una amenaza para Latinoamérica.
3.          esto demuestra, una vez más, que es impotente la línea del diálogo infinito con los colonialistas en la que se empeña el gobierno, sin medidas de presión y represalias, para recuperar nuestros territorios usurpados, que nos retrotrae a la línea de diálogo y colaboración con los ocupantes del período Videla-Viola.
4.          desmintiendo a los que creen en un mundo interdependiente y respetuoso de los derechos, la potencia ocupante va siempre por más. Las potencias opresoras no entregan humildemente sus objetivos de rapiña.
5.          la ocupación colonialista británica, constituyendo a las Islas Malvinas en la más grande base militar imperialista de Latinoamérica, no sólo perjudica a Argentina sino que amenaza al resto de Latinoamérica. Como muestra: lo que los colonialistas han designado como "Tierra de la Reina Isabel" incluye el Sector Antártico Argentino y al chileno.

Reafirmamos nuestra posición:
La Guerra por la Recuperación de Malvinas fue una guerra justa, parte de una causa justa e irrenunciable, si queremos ser independientes.
Esta Independencia no será total sin integridad territorial completa.
La entrega, la sumisión nacional y la indefensión argentina que han sido política de Estado de todos los Gobiernos gerentes de la dependencia, incluido el presente, favorecen los avances permanentes de los colonialistas y de todas las potencias que rapiñan nuestro país.
Se hace imprescindible un camino patriótico, democrático y popular con el objetivo de una Argentina independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia.

Insistimos en nuestras propuestas
Se trata de negociar desde posiciones de fuerza. No proponemos que los puntos que siguen sean todos inmediatos. Se podría, de inicio, poner en vigencia la Ley 26.659, desconocer los Acuerdos de Madrid y el Tratado de Garantía de las Inversiones con Gran Bretaña, suspender todo pago de la deuda externa a ese país, y expropiar las tierras de Lewis y las acciones de Panamerican, e ir avanzando en la medida en que convenga.

1. Inmediata denuncia y nulidad de los Acuerdos de Madrid —octubre de 1989 y febrero de 1990—, viga maestra de la diplomacia argentina con el Reino Unido desde 1989 hasta la fecha.
2. Derogación del Tratado de Garantía de Inversiones con Gran Bretaña firmado en Londres el 11 de diciembre de 1990, y ratificado posteriormente por ley Nº 24.184.
3. Derogación del Tratado de amistad, comercio y navegación firmado el 2 de febrero de 1825 entre los Gobiernos de las Provincias Unidas del Río de la Plata y S.M. el Rey del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda.
4. Derogación del Tratado Roca-Runciman, Ley N° 11.693 (225).- Convención y Protocolo sobre intercambio comercial con Gran Bretaña e Irlanda del Norte, firmados en Londres el 4 de mayo de 1933 (B.O. 8/VIII/933).
5. Suspensión inmediata de todo pago de deuda externa a Gran Bretaña.
6. Anulación del canje de la deuda promovido por el gobierno a manos de bancos extranjeros, entre ellos el Barclays británico.
7. Expropiación de las tierras del terrateniente inglés Lewis y su aeropuerto (que posibilitan el aterrizaje de aviones ingleses sobre territorio continental argentino) y demás latifundios de capitales ingleses.
8. Estatizar las acciones de la Brithis Petroleum en Panamerican y de la Shell como inicio de la reestatización de todo el sector petrolero.
9. Anulación de todas las concesiones mineras de capitales ingleses, como primer paso de la anulación de todas las concesiones de megaminería contaminante.
10. Sanción efectiva en sus inversiones en Argentina a toda empresa que participe directa o indirectamente en la explotación colonial de nuestras Malvinas y Plataforma Continental. Reglamentación y cumplimiento inmediato de la Ley 26.659.
11. Prohibición por Ley Nacional de la permanencia, amarre o abastecimiento u operaciones de logística en territorio argentino de buques de bandera británica, “kelper” o de conveniencia, que realicen tareas relacionadas con la exploración, explotación, perforación de recursos naturales y presencia de buques militares, dentro del ámbito de la cuenca de las Islas Malvinas sobre la plataforma continental argentina.
12. Llevar el reclamo argentino a la Asamblea General de la ONU y someterlo a votación. Ese órgano año a año aprobaba nuestro reclamo, hasta que Menem abandonó esta práctica. El gobierno actual lleva el reclamo a la Asamblea, pero no lo somete a votación, como históricamente se había hecho.

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