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jueves, 11 de octubre de 2012


“A las fuerzas de seguridad le quedan dos caminos:
unirse junto al pueblo o ser sus asesinos”.

“La Gendarmería Nacional, con el secretario de Seguridad, Sergio Berni, al frente, liberó esta mañana el tránsito a las 9 en la autopista Panamericana, a la altura de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, donde choferes de la línea 60 reclamaban la reincorporación de cuatro compañeros.”
La fuerza de seguridad avanzó con carros hidrantes y agentes con escudos, luego de que descendiera en el lugar un helicóptero de la Policía Federal Argentina (PFA) -del cual bajó Berni-, sin que se registraran incidentes, a excepción de insultos de los conductores.
La tensión aumentó cuando uno de los dirigentes gremiales gritó al grupo de gendarmes que avanza como fuerza de choque: "¿Ustedes quieren ganar siete lucas? ¡Nosotros también!". Durante la última semana, efectivos de Prefectura y Gendarmería realizaron una serie de protestas en distintos puntos del país, a través de las cuales reclamaron un salario básico de 7 mil pesos.
Paradójicamente, fueron los mismos gendarmes quienes en este caso fueron la fuerza usada para disolver cualquier piquete o protesta en el que se exija, por ejemplo, un aumento de sueldo.” Diario Perfil.
Hasta aquí la noticia periodística. Y así como no vacilamos en definir como justo el reclamo salarial y de condiciones de trabajo de gendarmes y prefectos, damos nuestra posición sobre la represión de los gendarmes encabezados por el Teniente Coronel Berni, personaje que goza de la preferencia y deferencia presidencial para las tareas de seguridad interior, básicamente la represión de protestas populares, ya que en el ámbito de la seguridad ciudadana deja mucho que desear.
Desde ya, la responsabilidad principal es de quien da las órdenes y de quienes avalan a quienes comandan las operaciones represivas. En este caso, en un hecho que se repite (lo que indica que no es un error “imprevisto”) las órdenes y el aval al siempre presente y mediático Teniente Coronel Berni, son de la Presidente Sra. Cristina Fernández de Kirchner.
Estas acciones represivas son coherentes con el intento gubernamental de aplicar ajustes en salarios, condiciones de trabajo y otros derechos adquiridos legítimamente y reprimir y sancionar las protestas que esto genera.
Del Teniente Coronel Berni no hay mucho que decir. Su historia de infiltración de huelgas y represión de las mismas no deja lugar a dudas. Por lo demás, es harto conocida su condición de viejo amigo del matrimonio Kirchner, desde Santa Cruz. Lo que demuestra que las acciones del Teniente Coronel Berni son parte integrante y coherente de la política gubernamental.
En cuanto a los miembros de las fuerzas de Gendarmería participantes, nos creemos en el deber (y el derecho) de recordarles que aquellos a quienes reprimieron tenían las mismas reivindicaciones que ellos sostienen en la actualidad.
Las grandes acciones de nuestros próceres (como Belgrano y San Martín) fueron posibles porque desobedecieron las órdenes injustas. En el caso de Belgrano, las del unitarismo de Buenos Aires que le había ordenado abandonar todo el norte argentino o las de no desplegar la enseña patria. En el caso de San Martín la de abandonar la causa de la Independencia para participar en las guerras civiles provocadas por el egoísmo de aquellos dirigentes preocupados en su bienes personales y en su servicio a intereses que no eran los de la soberanía de la Patria.
Las Fuerzas de Fronteras, que fueron sacadas de sus funciones de custodios de nuestra soberanía territorial por distintos gobiernos gerentes de la dependencia argentina incluido el actual, y las fuerzas de seguridad, deben recordar la frase del título de este artículo que coreaban, en sus manifestaciones, los estudiantes de los años 60.
Quienes estas líneas escriben recuerdan que, hacia las postrimerías de la dictadura de Lanusse (1972), la Policía de la Provincia de Buenos Aires hizo una protesta gremial (con una organización gremial llamada MOPOL), que fue reprimida duramente por los tanques de Magdalena dirigidos por el General Sánchez de Bustamante. En ese momento recibieron la solidaridad de los estudiantes. Gendarmes, prefectos y policías deben empezar a meditar donde están los enemigos comunes.
Es hora que el movimiento patriótico y nacional y el movimiento democrático y popular unan sus fuerzas para abrir cauce a una Argentina Independiente donde sean realidad los derechos del pueblo.
De todo el Pueblo.
Con un Primer Gobierno Patrio que vaya desde Saavedra a Belgrano y desde Moreno y Castelli a Azcuénaga, Matheu y Larrea.

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